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miércoles, 28 de marzo de 2012

Restauración Instituto Tecnologico de Illinois

Restauracion Mies van der Rohe IIT Crown Hall / Krueck + Sexton Architects


Ubicación: Chicago, USA
Arquitecto: Mies van der Rohe
Arquitectos restauración: Krueck & Sexton
Mandante: Instituto de Tecnología de Illinois, IIT
Año construcción: 1950-1956
Año restauración: 2005
Superficie: 36,5×67 m


El Crown Hall es reconocido como uno de los mayores logros del Mies van der Rohe.
En su discurso en 1956, calificó al edificio “como el mejor para expresar nuestra filosofía.”
Ubicado en el campus de Chicago del Instituto de Tecnología de Illinois, el edificio fue declarado
monumentode la ciudad de Chicago en 1997 y Monumento Histórico Nacional en 2001.




Diseñado como una clara estructura de acero que albergara aulas, talleres y oficinas de una
reconocida escuela de de renombre internacional, el edificio aun se utiliza para estos fines.
Sin embargo, después decincuenta años de uso continuo, ha sufrido un deterioro significativo, incluyendo
la corrosión severa de su estructurade acero, roturas en los ventanales de vidrio de las fachadas y fallas
en la piedra del pavimento.

Históricamente, poco precisas e inadecuadas remodelaciones funcionales en los 70 pusieron en peligro
la integridad arquitectónica de su sistema de fachada.




El objetivo del fue restaurar la envolvente del edificio, uno de sus rasgos más
representativos y reconocidos dada su original elegancia y funcionalidad. El trabajo de análisis y diseño
comenzó en la del año 2003, y la restauración se completó en agosto del 2005. El costo de la
construcción fue de US$ 3,8 millones.

Debido a la naturaleza de este importante proyecto, se organizo un equipo interdisciplinario de arquitectura,
preservación, fachadas, sostenibilidad, y construcción. Un comité de revisión de diseño de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad, con miembros que ocuparon el edificio en sus primeros años,
ayudó al equipo en la investigación, la toma de decisiones y fueron el enlace con la comunidad universitaria.
Un riguroso proceso de revisión, incluyendo restauradores de la ciudad y del estado, aporto información en
los momentos críticos.




La restauración del exterior consistió en retirar y reemplazar el acero oxidado mas que repararlo,
para un posterior arenado del marco de metal y la aplicación de tres capas de imprimación epoxica y pintura..
Renovaciones previas, incluidos todos los vidrios fueron removidos. Nuevos vidrios se instalaron para satisfacer
las exigencias actuales y para restaurar el delicado equilibrio original del edificio entre translucidez y
transparencia.




Krueck & Sexton llevó a cabo un estudio exhaustivo de más de 80 tipos de perfiles para vidrio, que se redujeron
finalmente a 6 selecciones. Estas soluciones fueron fabricadas en escala 1:1 en la fachada del edificio y revisadas
por el equipo y los encargados de preservación. De este proceso surgió un consenso sobre la mejor solución, la
cual consistió en un vidrio de ½ “de grosor bajo en plomo para la sección superior transparente para reducir
colores no deseados, y así igualar la claridad del vidrio original, de espesor ¼”.



El equipo mantuvo los espesores originales de la sección inferior y con el acabo arenado original,
pero añadiendo un sellador para reducir las manchas y facilitar la limpieza. Las ventilaciones situadas
en el en el suelo de la planta alta fueron restauradas y puestas en funcionamiento, posibilitando nuevamente
el control de la ventilación a los usuarios del edificio.

Un proceso similar se utilizó para el detalle de la carpintería metálica de la fachada.
Este detalle, un paradigma del meticuloso acercamiento de Mies a la construcción en vidrio y acero, requirió modificaciones en las piezas de sujeción del nuevo vidrio de ½”. En lugar de aumentar el espesor de la pieza
metálica, la cual generaría un cambio de proporción en la fachada, el equipo desarrollo una nueva pieza con
una pequeña pendiente que permitiera la “correcta mordida” en el frente del vidrio.

Instaladas las “maquetas” de las nuevas piezas revelaron que la modificación del diseño original no era visible
y no generaba un impacto negativo en el histórico tejido del edificio.




Las puertas de acceso Ellison fueron enviadas al fabricante original
para su reacondicionamiento y fueronre instaladas.
Travertino italiano fue cuidadosamente seleccionado para coincidir
la textura, color y grano de la piedra original.

La significancia de esta restauración va mucho más allá del mantenimiento
de uno de lo más importante edificios modernos del mundo.
Representa el legado arquitectónico del modernismo de mediados del siglo XX,
que dejó una gran huella en el territorio Norteamericano.




Como puede comprobarse con esta estructura, estos edificios se están
deteriorando rápidamente,pero sólo un pequeño número son monumentos protegidos.
La mayoría sin embargo se enfrentan a un futuro incierto.


Las estrategias desarrolladas por Krueck & Sexton Arquitectos en el Crown Hall
son aplicables a edificios similares.
Este proyecto demuestra que las estructuras de la era moderna pueden
ser restauradas con éxito, sin pérdida de lo histórico, el diseño y la integridad funcional.



Imagenes


Detail Views of Damage Due to Weathering © Krueck + Sexton

Detail Views of Damage Due to Organic Growth © Krueck + Sexton


Detail View of Sill with Glazing Stop Removed © Krueck + Sexton

Detail View of Door Damage at Base © Krueck + Sexton

Detail View of Damaged Glazing Stops © Krueck + Sexton

South Elevation During Construction © Ron Gordon


Planta / detalles


Site Plan/Main Floor Plan, Original Building circa 1958 © Krueck + Sexton


Detail of Original Glazing Stop Condition © Krueck + Sexton

Detail of Restored Glazing Stop Condition © Krueck + Sexton







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sábado, 17 de septiembre de 2011

El Pavellon de Barcelona/ Mies Van der Rohe



El Pabellón alemán fue diseñado por Ludwig Mies van der Rohe en el año 1929 como la obra de representación Alemana para la Exposición Internacional de Barcelona celebrada en Montjuic ese mismo año. El Pabellón se concibió como un recinto de modestas dimensiones y refinados materiales. Vidrio, acero y cuatro clases de mármol, estaban destinados a albergar la recepción oficial presidida por el rey Alfonso XIII junto a las autoridades alemanas. La originalidad en el uso de los materiales siempre destacada en la obra, no radica en la novedad de los mismos sino en el ideal de modernidad que representaban y su aplicación rigurosa, en cuanto a su geometría, de la precisión de sus piezas y de la claridad de su montaje.



Conocido como una de las obras más relevantes de la arquitectura moderna, el pabellón se caracteriza por la simpleza radical de su organización espacial y formas, junto con una ostentosa elegancia de los materiales aplicados. Fruto del continuo análisis al que ha sido expuesto a lo largo de los años, se le atribuyen distintas influencias entre las que destacan el particular gusto de su creador por la arquitectura tradicional japonesa, el suprematismo y el neoplasticismo.



Luego de la clausura de la Exposición, el Pabellón tuvo que ser desmontado en el año 1930. Pero debido al gran interés que generó la obra y su posterior reconocimiento, fue considerada la necesidad de su reconstrucción.



Oriol Bohigas en 1980 fue el impulsor de esta iniciativa desde la Delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona. Fue así como se asignó a Ignasi de Sola-Morales, Cristian Cirici y Fernando Ramos como los arquitectos a cargo de la investigación, diseño y dirección de la reconstrucción iniciada en 1983. El nuevo edificio se inaugura en su ubicación original en 1986. El Pabellón Alemán se ubica en el extremo oeste de la Plaza de Carles Buigas, en un espacio transversal al gran eje de Montjuic. Se levanta sobre un plano rectangular horizontal recubierto en mármol travertino, que además de ser el soporte del edificio, lo aleja de la cercanía inmediata de la calle.



Sobre el basamento se desarrolla una composición en base una retícula regular de ocho columnas. El Pabellón define sus espacios mediante el juego ortogonal de planos desplazados, los muros se disponen de tal modo que generan una absoluta fluidez espacial al interior del edificio. Amplios ventanales continuos dibujan el límite exterior, declarando así la transparencia, la idea de libertad y progreso que la República Alemana buscaba reflejar en su momento.



Una visión del total nos pone en cuenta del carácter horizontal de su diseño, el basamento, los grandes voladizos de la cubierta, unido a sus proporciones, exacerban esta condición. La ligereza de las columnas de acero que relacionan estos planos le otorgan un carácter etéreo, dando un efecto de ingravidez.



Mies Van Der Rohe diseña el edificio separando la estructura del cerramiento así se genera un desprendimiento del techo con respecto a los muros, ya que éste apoyado sobre las columnas metálicas en cruz, permite que las paredes se dispongan de un modo más libre, siendo éstas en algunos casos elementos de soporte y en otros organizadores del espacio.



Podemos identificar claramente tres recintos dentro de la obra, un patio de recepción, un núcleo edificado y un patio trasero.



El primero está definido por ser el área de acceso, ahí se encuentra un espejo de agua cuyo fondo está cubierto en gravilla, una relación interesante se da entre la opacidad de los muros, el reflejo del agua y la transparencia del borde del pabellón. Una esquina en que predomina el vacío y la transparencia marca el ingreso al edificio.



El núcleo edificado se determina a través de planos de muros en distintos materiales y vistas controladas a través de transparencias, opacidades, traslapos y vacíos. Aquí entran en relación los nobles materiales utilizados, vidrio, acero, y cuatro tipos de mármol que recubren la armazón metálica del edificio: travertino romano, mármol alpino verde, mármol antiguo verde de Grecia y ónice dorado de las montañas Atlas, en África. Una pureza de formas casi minimalista caracteriza su disposición y diseño.



El último patio, se encuentra cerrado por una pared, presenta una poza de agua pequeña, dispuesta sobre ella se encuentra la estatua Alba, de Georg Kolbe. La imagen de la estatua se proyecta múltiples veces sobre reflejos del agua, los cristales o el mármol.



En la actualidad y debido a su interés como obra representativa del Movimiento Moderno, el Pabellón Mies Van der Rohe recibe visitantes todos los días, quienes pueden realizar tours instructivos durante todo el año. A su vez acoge de forma esporádica presentaciones y exposiciones temporales.